En la sección de posoperatorio


Terminada la operación, el menor es trasladado a la sección de posoperatorio. En la mayoría de los casos el cirujano acudirá personalmente para informar acerca del resultado de la operación, por lo que le aconsejamos que se encuentre en la sala de espera a la hora estimada de finalización de la intervención. El personal le recogerá en la sala de espera y le mostrará el camino a la sección de posoperatorio.

La sección de posoperatorio está formada por una amplia sala con espacio para varios niños de distintas edades. En ella se permite la presencia de dos progenitores/allegados, pero no de los hermanos. Dentro de la sección de posoperatorio está prohibida la ingestión de cualquier comida o bebida, ya que ello puede incomodar a los menores que se hallan en ayunas. Le rogamos que deje su ropa de abrigo y bolsos de gran tamaño en la sección de hospitalización o en una taquilla de la sala de espera. Los teléfonos móviles deben permanecer apagados, ya que pueden provocar interferencias en los dispositivos médicos y resultar muy molestos para los niños que acaban de despertar de la anestesia.

Algunos niños se muestran tristes y necesitados de consuelo, pero la mayoría de ellos sólo se sienten cansados y lo mejor es dejarles que vayan despertándose a su ritmo. A todos los menores se les suministra oxígeno mediante una mascarilla al tiempo que son sometidos a un minucioso control de la respiración, el pulso y la provisión de oxígeno.

La reacción y posibles efectos secundarios de la anestesia dependen en gran medida del propio niño. Tanto durante la anestesia como inmediatamente después se realiza un intenso esfuerzo por evitar y paliar las eventuales consecuencias. Pese a ello, pueden darse los efectos secundarios siguientes:

  • Cansancio y mareos
  • Indisposición y vómitos
  • Dolor en la garganta
  • Tos
  • Molestias en la zona donde se halla la vía o catéter del conducto sanguíneo
  • Molestias por el eventual catéter urinario o drenaje

A todos los niños intervenidos se les administra periódicamente calmantes durante el tiempo que sea necesario. Tras algunas operaciones se inyecta un agente analgésico a través de una sonda. El personal de la sección de posoperatorio evalúa en todo momento y aplica las medidas paliativas del dolor que considere oportunas. Como progenitor o allegado puede colaborar a tal fin informando al personal cuando estime que su hijo se encuentra dolorido.

Una vez reunidos los criterios para abandonar la sección de posoperatorio, se trasladará al menor a la sección de la que procede.

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Versión corta (SE)

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